El mundo será mejor cuando cada uno de nosotros sea mejor.
Te invito a compartir aquí las bases del auto-conocimiento y el cómo disfrutar de paz, alegría, salud y abundancia de todo bien que te corresponden por derecho natural.

jueves, 16 de junio de 2016

Ser la verdad de nuestra Alma en cada momento

Para ser Nuevos, debemos dejar atrás tanto nuestra historia como las viejas historias que nos contamos. Requiere que seamos inocentes y que veamos las cosas con ojos nuevos, sin ideas preconcebidas de cómo debería ser todo.
Por supuesto, esto no es fácil, porque hasta ahora, todo lo que hemos percibido se basaba en experiencias pasadas, cuando nuestro ego separado determinaba quiénes éramos; el ego separado sólo conoce el pasado.
El alma sólo está en el momento presente. No utiliza el pasado. Lo Nuevo no utiliza el pasado. El pasado es el pasado y sólo dispone de información limitada, tanto a nivel personal como global.
El propósito de la Ascensión es evolucionar espiritualmente y que nuestra vida espiritual sea también nuestra vida del día a día.
Cuando lo hacemos y dejamos caer las antiguas etiquetas, nuestra historia pasada, y además permanecemos en el momento presente, entonces estamos en completa integridad.
La integridad no se basa en nuestras viejas maneras de ser; consiste en ser la verdad de nuestra alma en cada momento… conscientes de que esa verdad también va a cambiar.
Todo en lo Nuevo cambia; no se supone que sea estático, ni que se limite a una única expresión.
Cuando nos hacemos las cosas sencillas y permanecemos en el momento, automáticamente estamos expresando nuestra integridad; la verdad de quiénes somos… en ese momento, conforme a cómo nos sentimos y a cómo nos alineamos con nuestro corazón.
De esa manera, expresaremos nuestros dones, nuestro amor y nuestra luz con todos. Lo haremos simplemente siendo nosotros mismos; no a través de un trabajo, de una intención ni de “nada que se supone que debemos hacer”.
Enseñamos a través del ejemplo, a través de ser quienes somos. No enseñamos para obtener resultados; simplemente brillamos y los demás, entonces, pueden elegir qué es lo que ellos quieren ser.
Cuando compartimos sin expectativas y sin ningún apego al resultado, estamos en nuestro camino. Cuando seguimos nuestra guía interior en cada momento, estamos en nuestro camino.
Cuando sólo hacemos lo que resuena con nosotros, estamos en nuestro camino. Entonces, se nos apoya plenamente en ese camino, que estará despejado para que podamos seguir creciendo y ser más aún. Cuando nos liberamos de las ilusiones del antiguo mundo, estamos en nuestro camino.
Cuando permanecemos positivos en cada momento, al margen de lo que nuestra mente dual pueda decirnos, estamos en nuestro camino… nuestro camino de Ascensión; nuestro principal propósito.
En momentos de duda o confusión, ríndanse a la sencillez.
En lo Nuevo, las cosas son simples y claras. No hay concesiones al intelecto.
La sencillez es algo del corazón. Cuando no estén seguros de qué pensar o de qué dirección seguir, permanezcan en calma y en silencio. Sigan sus sensaciones.
A veces esto supone no hacer nada, por lo tanto, confíen en el Orden Divino y en el Tiempo Divino. Cuando dejen ir y permitan que las cosas sean, serán guiados… cuando sea el momento perfecto para ustedes.
Dejar ir y soltar significa dejar de forzar para que las cosas ocurran de determinada manera. Eso sólo crea estrés, y no hay estrés en lo Nuevo, porque el estrés es resistencia. 
Ríndanse a lo que hay y confíen en que, cuando todo esté en alineación, serán guiados hacia el siguiente paso.
Fragmento de “Anclaje de Luz”


No hay comentarios:

Publicar un comentario