El mundo será mejor cuando cada uno de nosotros sea mejor.
Te invito a compartir aquí las bases del auto-conocimiento y el cómo disfrutar de paz, alegría, salud y abundancia de todo bien que te corresponden por derecho natural.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Para PRECIPITAR … pedir o tomar?

En estas Instrucciones nos encontramos a veces con expresiones que si no las meditamos detenidamente, pueden confundirnos.
Por ejemplo las expresiones: Pide y se te dará” o “Todo se te ha dado ya”.
Entonces solemos preguntarnos “¿qué hago, pido o no pido, cuál es la Verdad?”
La Verdad es que todo se nos ha dado. Es la Ley de Oferta y Demanda. Nótese que primero está la oferta.
Veamos claramente qué implica pedir”.
La única finalidad de “pedir”, es que nosotros mismos estipulemos mentalmente, concisamente, qué es lo que realmente queremos.
De todo lo que hay disponible en el infinito “supermercado universal”, en el que no falta ningún artículo, tiene que saber nuestra mente, qué es lo que estamos necesitando. ¿Qué queremos que el Universo nos provea?
Dios sabe lo que nos hace falta. Somos nosotros los que tenemos que saberlo, nuestra mente externa. Y esto obedece a que Dios actúa sólo a través de la mente del hombre.
Cuando pedimos como niños, creyendo y lo sostenemos firmemente, lo conseguimos. Pero hay una sola condición: no desalentarnos si no lo obtenemos de inmediato.
Todo tiene su momento. Es la Ley de Precipitación la que actúa y nos da las cosas cuando es el momento oportuno, ni antes, ni después. Cada vez que nos venga el recuerdo de lo que pedimos y aún no vimos, decirnos: “yo ya lo pedí y no tengo por qué angustiarme, vendrá, sólo espero confiado y tranquilo y doy gracias”.
Todo lo bueno que deseamos, es Dios mismo dentro nuestro, quien desea que obtengamos eso. ¿Para qué? Para que expresemos más de Su Perfección en el mundo físico.
Pide, pide, escribe y recuerda lo pedido y siempre da las gracias.
Respecto a la expresión “tomar”, ¿crees que puedes tomar directamente de todo lo que el Universo tiene? Hazlo!: decreta, declara, afirma. El decreto es superior al pedido.
El “tomar” es de adultos, ordenamos con toda fuerza. El decreto es el deseo ya realizado.
Tanto tomar” como pedir”, son eficaces. Cuál de las dos formas se usará, depende de cada uno, más aún, de cada momento. A veces nos sentimos con fuerza para decretar y otras, nos sentimos con deseos de pedir.
En ambos casos conseguiremos lo deseado, si es que logramos sostenerlo firmemente, sin dudas, ni angustias, ni temor.


No hay comentarios:

Publicar un comentario