El mundo será mejor cuando cada uno de nosotros sea mejor.
Te invito a compartir aquí las bases del auto-conocimiento y el cómo disfrutar de paz, alegría, salud y abundancia de todo bien que te corresponden por derecho natural.

lunes, 17 de agosto de 2009

Qué me propongo dar

Deseo fervientemente proyectar mi mensaje más allá del grupo humano que contacto a diario.
En verdad todos venimos con una determinada tarea a cumplir y la mía es la docencia, el magisterio.
Puedo ofrecer, ofrezco, aquello para lo que me preparé, el Arte de enseñar.
Mi método es didáctico, directo, con economía de palabras.
Sigo un orden desde el comienzo, aumentando progresivamente los conocimientos.

Por qué escribo
Estos son algunos de los conceptos que me impulsan a escribir:

Sé que todos pertenecemos a esta gran “casa”, la Tierra y nos une una gran bandera, el Amor.
Los tiempos que vivimos requieren del aporte sincero y generoso que cada uno pueda dar .
Pienso que el desconocimiento es el único gran mal del mundo. Hacen falta voluntarios que den su cosecha y quiero ser uno de ellos.
Ofrezco humildemente, algo de todo lo bueno que recogí, tras largos años de ser una buscadora de la VERDAD.
Soy consciente de las sombras pero también de la Luz, a la que me aferro, para tratar de iluminar.
Mis temas son las pequeñas grandes cosas del vivir.
Soy una persona que tiene los ojos en el Cielo pero los pies en la Tierra.
Escribo para que quienes lean este mensaje puedan comprender que vivir, pese a “todo”, vale la pena, ya que somos dueños de nuestra vida y que nuestras dificultades pueden superarse.
Podemos liberarnos del temor que anula e inmoviliza, romper los barrotes de nuestra prisión y ser divinamente libres, si vivimos de acuerdo a las Leyes de la Creación.
No es mi misión hacer felices a los demás, ya que eso sólo depende de cada uno. Mis esfuerzos están destinados a ayudar a encontrar el camino hacia uno mismo.
Creo en la necesidad de dar palabras orientadoras que lleven a la reflexión sincera y a la serena meditación.
Siento que hay sed de cosas buenas, hambre de una vida mejor, que pedimos a gritos ¡paz, unión, fraternidad, amor!
Pese a que pienso que nos espera un futuro luminoso, presiento que antes de llegar a él, viviremos momentos difíciles.
¡Qué fuertes deberemos ser para no sucumbir! Es por esto que quiero encender mi pequeña antorcha.
Me siento profundamente agradecida al Creador y mi mejor manera de demostrar esa gratitud es llegar al corazón de mis semejantes.
¡Luz, Paz y Amor para todos!

Lo próximo será el mensaje que sigue a éste.

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