El mundo será mejor cuando cada uno de nosotros sea mejor.
Te invito a compartir aquí las bases del auto-conocimiento y el cómo disfrutar de paz, alegría, salud y abundancia de todo bien que te corresponden por derecho natural.

sábado, 26 de febrero de 2011

LA PAZ ESTA DENTRO NUESTRO

 La Paz planetaria está en el corazón de cada ser humano. Todos juntos hacemos la Paz Mundial. Para que ella se establezca definitivamente, debemos abandonar todo estado de guerra, de conflicto interno y con nuestros semejantes.
Las Escrituras también nos dicen que si mientras estamos Orando recordamos algo contra nuestro semejante, que dejemos en suspenso la Oración y hagamos la paz fraternal.
Esto no significa que vayamos a abrazar a las personas con quienes tengamos alguna cuestión de encono, sino simplemente visualizarlos y decirle a su imagen mental, “deseo perdonarte, deseo amarte, ayúdame a amarte”.
Sabemos que el pensamiento llega al instante y entonces empieza a disolverse la desarmonía entre ambos.
Respecto a la amenaza de una guerra mundial, ésta no sucederá porque estamos trabajando con la Jerarquía Espiritual, demandando su protección y eso es lo que Ellos necesitan para acudir en nuestra ayuda.
Eso sí, no debemos esperar que “todo” venga de “arriba”, no debemos dilatar por más tiempo nuestra decisión de corregir nuestro errado actuar.
Lo que hace falta es descomprimir la tensión del mundo y eso lo tenemos palpable, en muchas noticias alentadores que no se difunden debidamente.
Lamentablemente lo que se difunde es todo lo malo que pasa y esto asusta a la gente, la llena de temor y desaliento. Por eso los bajones anímicos y la depresión cada vez más frecuentes.
     Hay muchas fuerzas que están trabajando por la Luz. Nos corresponde estrechar filas, centrados únicamente en el Bien Perfecto, en la Promesa de que tendremos pronto “Un nuevo mundo, una nueva Tierra”. De esa forma nos sentiremos fuertes y veremos que el Bien TRIUNFARA.
A propósito, el Maestro Sain Germain, nos dice:
...“¿Por qué los seres humanos no pueden creerme cuando les digo que después de cientos de miles de encarnaciones, en limitación y discordia, les ofrezco su descarga y liberación para siempre?
¿Por qué no comprenden que un Ser Ascendido no puede pronunciar falsedad alguna, no puede hacer falsas promesas?
¿Por qué no pueden dar la poca obediencia requerida durante los pocos y cortos años que quedan y quién habrá de decir cuán cortos serán?”
Entonces estemos en paz, vivamos en paz. Confiemos en sus promesas.
La Paz comienza en uno mismo, luego vivir en paz, en relaciones armoniosas con nuestra familia, con nuestros amigos y compañeros de tareas y así en círculos cada vez más grandes, hasta abarcar a todo el mundo y a todos los planos.
Si no estamos en estado de guerra con nuestros prójimos, se establecerá la Paz individual y colectiva.

Practiquemos esto y entonces seremos los primeros beneficiados.
No habrá entonces de qué preocuparse.

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